Fahrenheit 451, una novela que Bradbury, que yo he podido leer y es una de las mejores novelas de ficción, ya no sólo del autor sino del genero. Esta obra distopía nos traslada a un futuro, bárbaro, escalofriante y con tintes orwelianos. En el que los libros y la cultura y por ende su control son herramientas para el control de la población, evitando el libre pensamiento. El protagonista de la obra y de esta adaptación, es Guy Montag, un bombero que, en vez de apagar fuegos, los provocaba a base de queroseno para arrasando bibliotecas privadas. Este servidor del sistema no se cuestionaba nada hasta que conoce a una extraña muchacha llamada Clarisse, quien logra despertar del letargo a nuestro protagonista y que en este proceso se cuestione el tipo de vida que lleva en esta oprimida, pero feliz, sociedad.
Fahrenheit 451, es una obra cumbre del genero fantástico, y la adaptación de Tim Hamilton, es francamente fiel a la obra y logra un buen resultado que servirá a todos aquellos que quieran acercarse la este apasionante relato.
El cómic muestra que no puede llegar a cubrir todo lo que nos muestra el libro, Hamilton lográ una adaptación fiel pero un tanto plana y por momentos un poco fria. La otra pata sobre la que se sustenta este trabajo es el dibujo de Hamilton, que en mi opinión cumple, usando una paleta de colores y estilo que encajan bien con lo que nos quiere mostrar Fahrenheit 451.


















